Ciudad de Guatemala. Rescatistas reanudaron hoy de manera intermitente la recuperación de cuerpos de las víctimas de la potente erupción del domingo del Volcán de Fuego en Guatemala, a la que se sumaron unidades internacionales como los “topos” de México, con vasta experiencia en terremotos.

De acuerdo con las últimas cifras oficiales, hay al menos 197 desaparecidos. La erupción dejó al menos 110 muertos y 58 lesionados con quemaduras graves, especialmente en comunidades de los departamentos de Escuintla (sur) y Sacatepéquez (centro-sur).

En los esfuerzos de recuperación participan brigadas de la Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres (Conred), el Ejército guatemalteco, la Policía Nacional Civil (PNC) y bomberos de distintos cuerpos que acordaron unirse en un solo frente común.

La primera cuadrilla de la Brigada Internacional de Rescate Topos Azteca (BIRTA), de México, comenzó a trabajar en la aldea San Miguel Los Lotes, en Escuintla, una de las comunidades devastadas por la erupción.

El grupo de ocho rescatistas mexicanos busca a una familia de once miembros que quedó soterrada bajo toneladas de material volcánico durante la erupción del domingo. Un niño, el único sobreviviente del grupo familiar, fue quien les indicó el lugar donde se ubicaba la vivienda.

El portavoz del ejército de Guatemala, coronel Óscar Pérez, dijo que la labor de las brigadas se inició a las 10:00 horas (16:00 GMT). El buen tiempo y la disminución de la actividad del volcán permitió a las brigadas retomar de manera intermitente la búsqueda.

No obstante, la Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres (Conred) dijo que las condiciones de riesgo persisten, por lo que sólo se permite ingresar al área por períodos controlados.

Los bomberos de Guatemala dijeron que la labor es ahora de “recuperación” de cuerpos y no de “rescate” de supervivientes. La operación es apoyada por maquinaria que remueve toneladas de piedra, ceniza y barro que sepultó las viviendas.

El portavoz de la Conred, David de León, informó que con el apoyo de un experto vulcanólogo de Japón, el Instituto Nacional de Sismología, Vulcanología, Meteorología e Hidrología (Insivumeh) evalúa el cráter del Volcán de Fuego debido a que se identificó el viernes una enorme fisura en su cuerpo debido a la potente erupción.

El Insiviumeh, tras descartar que se tratara de un nuevo cráter, dijo que la fisura, ubicada en el sector oriente del volcán, provocó el viernes el flujo de material piroclástico que levantó columnas de humo de 6 mil metros.

De León también informó que se acompañó el ingreso de más ayuda destinada a los damnificados desde El Salvador por las fronteras de Valle Nuevo, y por Ciudad Pedro de Alvarado, en Guatemala.

Varios países han concretado donaciones y ayuda médica, entre ellos Estados Unidos, Japón, Israel, México, España, El Salvador, Honduras y Ecuador, entre otros. La Conred informó que a causa de la catástrofe un total de 4 mil 175 personas debieron ser albergadas y se estima que el número de afectados se eleva a 1.7 millones de personas.

El Gobierno de Guatemala lanzó el jueves un llamamiento internacional de ayuda, cuatro días después de la erupción.

Hoy también se conoció que dos heridos que resultaron con graves quemaduras tras la erupción fueron trasladados vía aérea a México, donde recibirán atención especializada. Ya son cuatro los enviados a México por la misma causa, luego de que el viernes fueran trasladadas otras dos personas.

El jueves, seis niñas con quemaduras de segundo y tercer grado que permanecían hospitalizadas en Guatemala fueron llevadas al hospital Shriners para niños, en Galveston, Texas, Estados Unidos.

El Volcán de Fuego es uno de los tres activos que hay en el país, de 118 mil kilómetros cuadrados y el más grande de Centroamérica. En el territorio guatemalteco hay un total de 32 volcanes.

El Insivumeh informó en un boletín que además del Volcán de Fuego vigila los volcanes Pacaya, 30 kilómetros al sur de la capital, y Santiaguito, en el departamento de Quetzaltenango, a 190 kilómetros de Ciudad de Guatemala.

De León dijo a periodistas que los pobladores de la aldea San Marcos Palajunoj, en el municipio de El Palmar, Quetzaltenango, se encuentran alarmados por la actividad que registró el volcán en las últimas horas.

La actividad del volcán está “dentro de los parámetros normales”, dijo. Asimismo, llamó a la tranquilidad de la población al advertir que circulan “falsos rumores que alarman y difunden información falsa”.

Por su parte, en el volcán Pacaya, de 2 mil 500 metros de altura, hay “explosiones débiles y moderadas” que generan una columna de color blanco a una altura aproximada de 3 mil 100 metros y “avalanchas débiles y moderadas”, indicó el instituto. El Volcán de Fuego, en tanto, se mantiene en relativa calma.