El Chapo Guzmán no podrá hacer realidad su petición de abrazar a su esposa Emma Coronel Aispuro, al menos por “unos pocos segundos”, como solicitó al juez que lleva su caso.

Brian Cogan es el juez al que el Chapo pidió la oportunidad de tener entre sus brazos a su esposa, quien argumentó “problemas de seguridad” en caso de concederle su deseo.

Este explicó que pese a sentir “empatía” con la petición de Joaquín Guzmán Loera, así como de reconocer su conducta en los 22 meses de procesos y condiciones adversas de encierro, calificándola de ejemplar, permitirle esto sería de muy alto peligro.

“Las mismas preocupaciones que provocaron la implementación [de condiciones severas de encarcelamiento] todavía existen”, dijo Cogan, asegurando que en su opinión hay más razones para que el Chapo intente escapar “o amenazar testigos”.

De esta forma quedó frustrada la petición de contacto físico entre el Chapo y Emma, pese a que el líder del Cártel de Sinaloa estaba dispuesto que fuera ante el público ante la mirada de alguaciles y elementos de seguridad para que vigilaran que no pasaba información ni trataría de escapar.

Ambos no se han visto desde la extradición del narcotraficante a EUA en enero de 2017, más allá del intercambio de miradas en las audiencias judiciales previas al juicio.

Por otra parte, a Coronal se le vetó la visita en la cárcel por temor a que pudiese recibir instrucciones del Chapo para tratar de huir o seguir al frente del Cártel.