Tapachula.- La zona de tolerancia mejor conocida como “Las Huacas” está a punto de desaparecer, mientras el centro de la ciudad concentra un mayor porcentaje de la prostitución que se realiza a unos cuantos pasos de la presidencia municipal.

La zona de tolerancia ha cerrado el 99 por ciento de los negocios convirtiéndose en un lugar fantasma, donde únicamente opera el cabaret “El Manguito”, que se niega a morir a pesar de los altos cobros del agua, energía eléctrica, renta e impuestos.

Al realizar un recorrido por la zona, una de las empresarias destacó que algunos propietarios, rentan sus establecimientos, otros los han dejado en el abandono.

“Las Huacas” carece de seguridad y muchas de las personas que llegan a buscar el servicio dejan de acudir por esta misma situación.

Dulce Ochoa, propietaria del Cabaret “El Manguito”, único local que sobrevive en la zona, dijo que eran 12 locales, los cuales cerraron por la falta de trabajo, porque la prostitución se trasladó al corazón de Tapachula, la cual es incontrolable, mientras que la zona de tolerancia agoniza.

La mayoría de los locales tienen sellos de “asegurado” en su momento por la Procuraduría General de Justicia, por diferentes faltas a los reglamentos.

La empresaria Dulce no entiende cómo la misma justicia permite que en el centro al aire libre, a plena luz del día y sin las medidas de higiene necesarias se ofrezca la prostitución.

Por pagos de luz, agua y licencia del local, doña Dulce está a punto de cerrar “El Manguito”, sitio al cual le ha dedicado parte de sus ahorros.

En esta misma zona, el ayuntamiento local, retiró una caseta de policía que permanecía en la entrada de la zona de tolerancia y que daba seguridad a las sexoservidoras y a los empresarios de este lugar.