Tuxtla.- La carrera de Medicina no es nada fácil, requiere de mucha pasión y empeño no solo por el estudio, sino por salvar vidas, es una carrera de vocación. No todos logran terminarla, pero hay otros que no solo lo logran, sino que destacan.

Tal es el caso de Abraham Saka Pinto, un estudiante de 25 años que acaba de recibir un diploma y una medalla por parte de la Academia Nacional de Medicina, por ser uno de los 60 estudiantes más destacados de las facultades de Medicina del país.

Vocación desde la cuna

“Desde pequeño he tenido la necesidad de ayudar a la gente, y esta carrera alivia a la gente, por lo que decidí estudiarla”, señala. El reto comenzó desde su ingreso, pues el curso preuniversitario es duro y es un filtro para quienes de verdad aman esta carrera.

Durante toda la carrera se mantuvo con un buen promedio, egresó con 9.4 y eso lo colocó entre los más destacados, por lo que lo eligieron entre 163 escuelas de medicina, de las cuales unas 105 pertenecen a la Asociación Mexicana de Facultades de Medicina.

De ahí fue donde escogieron a los 60 alumnos más destacados, los mejores de cada facultad, que se reunieron en la Academia Nacional de Medicina y recibieron este premio, otorgado en conjunto con el Instituto Científico Pfizer.

Este diploma y medalla son entregados desde 2008, esta es la décimo primera edición, anteriormente otros chiapanecos los han recibido, porque la Facultad de  Medicina de la Unach pertenece a dicha asociación y siempre se ha destacado en ella.

Abraham nos cuenta que su buen desempeño y esfuerzo han rendido frutos, pues en toda su carrera ha sido merecedor de becas, exenciones de pagos y reconocimientos, siempre ha sido un buen estudiante y no le ha costado tanto trabajo.